Estoy solo
Estoy solo, y no hay estrellas en el cielo, ni luciérnagas en la pradera, y no lloran las nubes lágrimas de lluvia.
Las nubes se fueron como garzas blancas, como cuervos negros, sé fueron las nubes, y en la lontananza solo se vieron sombras, se vieron fantasmas.
estoy solo, y el poeta que vivía en mi, hace tiempo se mudó de casa, ahora no hay verso, no hay rima, ni musa que me acompañé en la fria madrugada.
Solo el eco del viento, que aúlla y golpea los cristales de mi ventana.
El sol está por llegar, encontrará el cielo sin estrellas, la pradera sin luciérnagas y la casa sin el poeta.
Habrá un lamento en la penumbra de mi ausencia, que gritará en latín la Castellana, recordando al cura que le declamo la copla de los cuatro versos a su amor escondido.
Sus labios recitaban el verso, las manos acariciaban lo prohibido, y la sotana cubría el pecado, que comenza adquirir vida.
Llagara la muerte, y me encontrará aferrado a los maderos del crucifijo, no hay perdón para mi alma, y mi sotana está rota, y roto el verso en el latín de la Castellana.
©copyright.
Albaro Ballesteros.
Poeta colombiano.
D. R. A.
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