Verano.
Cuando ni mis brazos ni mis manos puedan protegerte del sol de verano,
Las nubes blancas en el cielo azul se partirán en pedazos, y volarán como gaviotas perdidas sobre tu cabeza y te protejan de lo que no te protegieron mis manos.
Cuando llegué la noche oscura e invada tu cuarto, miraras al cielo, y no verás la presencia de las luciérnagas ni las estrellas y sentirás la candente brisa de verano, abriras los pórticos de la ventana y tal vez allá a lo lejos oirás el aullido de un trueno, o verá el titilar de un diminuto relámpago, no, no te alegres a un no se ha ido el verano, y lejos, muy lejos está el regreso del invierno anhelado, las nubes blancas sólo llevan esperanza, oscuras son las nubes que van cargadas de agua en sus entrañas, esas que se asomarán lentamente detrás de la montaña, pasarán los días y llegarán las nubes y caerá la lluvia en la sábana, gruesas gotas blancas se estrellaran contra la barranca, reverdecerá el pasto, correrá las aguas, nacerá el pez, saltara la rana, los riachuelos crecerán nacera la primavera, habrá vida en la montaña, que lejos quedará ese verano donde no te protegieron del sol ni mis brazos ni mis manos, cuando en el cielo azul las nubes blancas se partieron en pedazos como gaviotas y te protegieron del sol deverano!!!
Copyright.
Albaro Ballesteros
Poeta colombiano
D. R. A
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